En una fría pero emocionante jornada en casa, el Infantil A logró un meritorio empate a cero frente al Nuevo Boadilla E. Los verdes mostraron su mejor versión en un partido donde la contundencia defensiva y el buen juego colectivo brillaron con fuerza.
Desde el inicio, el equipo local salió decidido a imponer su ritmo. Con una presión alta y una rápida circulación del balón, lograron incomodar al rival, generando varias llegadas peligrosas al área. Sin embargo, la falta de acierto en los metros finales y la gran actuación del portero visitante evitaron que el marcador se moviera.
En defensa, los verdes estuvieron impecables. Los centrales, siempre atentos a los balones largos y los intentos de desborde, anularon cualquier peligro. Mención especial para los porteros, que ofrecieron seguridad al equipo en todo momento. Tanto en el juego aéreo como en los mano a mano, demostraron ser un muro infranqueable. Destacó especialmente la intervención de Pablo, que realizó una parada magistral a un disparo lejano que parecía colarse en la escuadra, evitando lo que pudo haber sido el gol de la jornada.
El mediocampo también fue clave, trabajando sin descanso para conectar líneas y mantener el control del juego. Aunque el gol no llegó, el equipo dejó muestras de su potencial y de una idea de juego clara y efectiva.
El empate sabe a victoria para el Infantil A, que suma su primer punto de la temporada tras enfrentarse a un rival complicado. Este resultado no solo refuerza la moral del equipo, sino que demuestra que el esfuerzo y la confianza en el trabajo colectivo están empezando a dar resultados.
Con este espíritu y ganas, los verdes seguirán luchando para transformar estas buenas sensaciones en victorias. ¡Gran esfuerzo y gran partido!







