Tocaba realizar la penúltima visita de la temporada a un campo rival y tocó el siempre difícil estadio de Villalba.
Comenzaba el partido donde los verdes iban apercibidos de el duro encuentro que les esperaba. El sistema local descolocó en los primeros minutos a los verdes y no encontraban el balón tan fácil. Sintiéndose incómodos, tuvieron la mala fortuna de encajar un gol en el primer córner en contra del rival. Poco a poco, parecía que los verdes comenzaban a encontrar algo de luz, pero nada más allá que una ilusión. El resto de la primera parte fue un partido más anestesiado donde el único peligro lo creo el Villalba.
Tras el descanso, había la esperanza de encontrar algo del carácter del resto de la temporada del equipo local. Pero lo único que pudimos ver por parte de los verdes fue una actitud pésima, irrespetuosa y irreconocible. La frustración se apoderó de la mayoría de ellos sin ser capaces de enlazar varios pases o realizar una jugada coherente. El partido se comenzó a partir en un campo grande y donde su rápido delantero hacía el 2-0 y complicaba la remontada. En los últimos minutos, si que llegaron alguna ocasión de parte de los verdes, siendo la mejor el gol de volea que cazaba Guindilla para recortar una distancia que no dio tiempo a nada más.
Mal partido, mala actitud y mucho que trabajar por parte del hoyito que a pesar de la derrota, sigue líder de la tabla y solo a falta de 4 encuentros para acabar la temporada.







