Llegábamos a Cerceda el sábado por la mañana con el termómetro marcando -4 grados y el campo congelado.
Empezaba el partido y los verdes salieron dormidos, encajando 4 goles de una manera muy similar por no luchar la segunda jugada en centros que no generaban mucho peligro, pese a eso un gol generado por Iker Martínez nos hacía ver que al menos podíamos luchar el partido.
La charla del descanso y los primeros cambios sentaron bien al equipo que se puso por fin a competir de tú a tú, tuvimos bastantes ocasiones para al menos maquillar el resultado, pese a ello Cerceda marcó dos goles más cerrando el marcador 6 a 1.







