Le vino bien madrugar más de lo habitual a nuestros veteranos, los cuales cuajaron una de las mejores primeras partes de la temporada, si es que no fue la mejor. Precisión en el pase, control del partido, triangulaciones y llegadas ante los de Quijorna, que no podían poner remedio al juego local. Sin embargo, el primer jarro de agua helada llegó hacia el minuto 30, cuando tras una serie de desafortunadas acciones, se adelantaban los visitantes. Un minuto después, Rober le dijo a David «no te muevas que hay cristales» y le puso un pase perfecto a la espalda de la defensa, anotando nuestro delantero el gol tras el mano a mano con el portero. Con este resultado se llega al descanso.
Un minuto de la segunda parte y segundo jarro de agua, esta vez más helada. Se adelantaban los visitantes de nuevo. Tocaba remar y Hoyo remó. Con menos control que en la primera parte ya que los de Quijorna subieron la intensidad en la presión, pero siempre creyendo en el empate e incluso en la victoria. En la recta final anotaba de nuevo David con un disparo desde fuera del área. Quedaban minutos y Hoyo lo intentó, pudiendo ganar el partido en una doble ocasión de Tomás y Kuki en el último minuto.
Otro empate que suman los veteranos y que deja sabor más agrio que dulce, como en la última visita a Trival Valderas. Quedándonos con el vaso medio lleno, el equipo mejora y gana en confianza.
¡Aupa Hoyo!







