Los veteranos volvían a salir de casa a jugar un partido con la parte alta de la tabla 4º (de 11). Una nueva visita difícil a priori pero donde se mejoraron muchas cosas para ganar confianza y buenas sensaciones, después del último fatídico partido en la Cañada.
La iniciativa era local. Echándose atrás sabiendo la superioridad en el juego, los veteranos cerraban bien filas y dejaban pocos huecos. Esto también les permitía, como es habitual, ciertas llegadas con posibilidad en las contras. No obstante era Galapagar el único que marcaría para dejar un inicial 1-0 en el marcador. Hoyo tuvo alguna llegada por bandas y por el centro, pero pocas jugadas terminando en tiro a puerta.
La segunda parte empezaba similar aunque con un Hoyo más adelantado intentando recuperar balón algo más arriba y que costase menos sorprender con algún disparo. Sin embargo a los 10 minutos de juego Galapagar hacía el 2-0 en una jugada a trompicones por la banda, que acababa en asistencia al delantero y batía prácticamente solo y bien desmarcado a nuestro portero. Minutos más tarde, sobre el 15 y el 25, era Hoyo el que empataba el partido con dos goles a balón parado. Uno de falta lejana con un intento de despeje que acababa en propia puerta, y otro en un córner a favor rematado por Santy. Esto metía tensión al partido, el equipo local sistemáticamente paraba el juego de Hoyo con faltas. Esto sumado a la ausencia de tarjetas, va endureciendo el partido y sus entradas. En una de ellas, por fin sancionada, y bien sancionada, con amarilla a los nuestros; encontraba Galapagar lo que buscaba, su tercer gol. Desde el segundo palo Galapagar remataba la falta a gol. Después quedaban algunos minutos en los que Hoyo lo intentó pero Galapagar supo no dejar huecos y conservar los 3 puntos.
Gran cambio de los verdes. Buen posicionamiento en el campo, mucho mejor colocados, mejor sincronizados a la hora de defender y presionar, mejor en el juego al toque y el salir con el balón lo más controlado posible. Buenas sensaciones en general, que dejan a los verdes con un sabor agridulce por la derrota. Jugando así a todos los rivales vendrán los goles y los puntos







